jueves, 27 de mayo de 2010

Símbolos negros sobre un soporte blanco, nada más.



martes, 25 de mayo de 2010

Me acuerdo de los veranos en que salía a pescar con medio poema escrito en la espalda. Me sentaba en el embarcadero a la espera de que picara algun pez o llegase alguna chica que lo supiera acabar.

domingo, 25 de abril de 2010

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Levantarme antes que el sol nunca me había gustado. Especialmente si me esperaba un trayecto de diez minutos a pie, a traves del furioso soplo de diciembre, a traves de las calles apartadas que conducian a la entrada "Si entra por aqui no paga" de la estacion de Renfe.
Caras de sueño, legañas. Chicas sin maquillar y mujeres retocandose; obreros y universitarios, que con morriña se resignaban a madrugar para hacer en tren la hora de viaje que les separaba de Barcelona.

Y de repente el ruido y el aroma peculiar de esta ciudad. Una mezcla de arrebatamiento y mal humor; ella misma es su himno, sin necesidad de un Sinatra o un Brassai que la retrate, aunque tambien los tenga. Barcelona orgullosa se acuesta con escote y falda corta, para levantarse con la corbata de un oficinista y el delantal de un carnicero, es inacabable y acotada; aunque esta solo es la vision de un estrangero.

jueves, 15 de abril de 2010

Lápiz de dios, labios de dos, magos de oz, mecheros y gas.

martes, 16 de marzo de 2010

Un minuto para viajar

Si apagara por un minuto la música, se que oiría el grito de mil ciudades, el llanto de cien pájaros, se clavarían en mi espalda los tristes ojos de un puñado de estrellas, la sonrisa de dos soles; vería escenas de dos rombos entre la tierra y una media luna, oiría respirar al suelo, sacando su nariz de entre la película de asfalto que tanto la incomoda: escupe baldosa a baldosa para gritar a pleno pulmón tu condición de paz, de silencio turbador y placentero, perturbable fácilmente, pero perdurable si nos comportamos como hijos de lo que somos, un hipopótamo, un elefante, una gacela, tu, mi uña del pie derecha... Sí, entré en el silencio; fui un milenio, fui un instante, fui una piedra y un diamante, y un árbol y viento... El problema es que volví a tener dos orejas y dos brazos: encendí de nuevo la música.

viernes, 26 de febrero de 2010

Pudimos ser perdidos seres largos y adormecidos

lunes, 22 de febrero de 2010

Erizo

Ahora que no hay nada que impida que algo nos una, como mucho la psicologia inversa del olvido, debo decirte que colgado en tu cesta conocí al espiritu y no al diablo, pero tampoco quise ir a buscarle. Los celos a veces me hacian ver las estrellas, las de medio y las que duelen.
Los erizos solo pinchan si les coges fuerte, asi fue cómo solté mi mano, y aun está creando la costra.