martes, 25 de mayo de 2010
domingo, 25 de abril de 2010
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Caras de sueño, legañas. Chicas sin maquillar y mujeres retocandose; obreros y universitarios, que con morriña se resignaban a madrugar para hacer en tren la hora de viaje que les separaba de Barcelona.
Y de repente el ruido y el aroma peculiar de esta ciudad. Una mezcla de arrebatamiento y mal humor; ella misma es su himno, sin necesidad de un Sinatra o un Brassai que la retrate, aunque tambien los tenga. Barcelona orgullosa se acuesta con escote y falda corta, para levantarse con la corbata de un oficinista y el delantal de un carnicero, es inacabable y acotada; aunque esta solo es la vision de un estrangero.
martes, 16 de marzo de 2010
Un minuto para viajar
Si apagara por un minuto la música, se que oiría el grito de mil ciudades, el llanto de cien pájaros, se clavarían en mi espalda los tristes ojos de un puñado de estrellas, la sonrisa de dos soles; vería escenas de dos rombos entre la tierra y una media luna, oiría respirar al suelo, sacando su nariz de entre la película de asfalto que tanto la incomoda: escupe baldosa a baldosa para gritar a pleno pulmón tu condición de paz, de silencio turbador y placentero, perturbable fácilmente, pero perdurable si nos comportamos como hijos de lo que somos, un hipopótamo, un elefante, una gacela, tu, mi uña del pie derecha... Sí, entré en el silencio; fui un milenio, fui un instante, fui una piedra y un diamante, y un árbol y viento... El problema es que volví a tener dos orejas y dos brazos: encendí de nuevo la música.
lunes, 22 de febrero de 2010
Erizo
Los erizos solo pinchan si les coges fuerte, asi fue cómo solté mi mano, y aun está creando la costra.
